Con tus propios ojos: Un paseo desde Toranes a la toma actual de la Acequia del Diablo

Te llevamos de paseo desde la presa de los Toranes en Albentosa, Teruel, hasta la actual toma del canal de la Acequia del Diablo, una verdadera obra de colaboración vecinal, ambas en peligro de desaparición. Un breve paseo por el espectacular Estrecho del Mijares, zona LIC y Red Natura 2000, acompáñanos y sorpréndete.

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Comenzamos por la Presa de los Toranes

Esta presa se encuentra en el municipio de Albentosa. Comenzamos en la Escaleruela, donde las aguas de la fuente de la Escaleruela -uno de los lugares donde brota el Mijares- se unen al cauce del río Albentosa. Desde allí una pista siempre al lado del río te lleva a la Presa.

Presa de los Toranes (Teruel)
Vista desde la pista que se dirige a Fonseca

Este presa es la más pequeña de las 3 que tiene Teruel en la Cuenca del Mijares. Y muchísimo más pequeña que los grandes embalses del Mijares en Castellón. Es una presa que data de los años 50, en el siglo 20. De esta presa surge un canal que deriva agua en la parte alta de la cuenca hacia la Central hidroeléctrica de San Agustín -patrimonio cultural aragonés- unos kilómetros más abajo, donde terminaremos.

Puedes andar sobre el canal, que en muchos tramos ni se distingue, si no es por las escaleras de mantenimiento que hay cada cierto tiempo.

Andando por la Fonseca, encima del canal

Te adentrarás en la parte de la cuenca que llega a la Masía y puente Fonseca.

Desde el puente románico de la Fonseca

El canal continúa desde Fonseca hasta la central de Albentosa por la parte alta de los Estrechos del Mijares, un paraje espectacular.

Canal de la presa a su paso por la zona de Fonseca – Estrechos

En esta parte, si la sigues por la propia Hoz del Diablo -dificultad media-, se hace muy apreciable el antiguo trazado de la Acequia del Diablo, de posible origen islámico, y patrimonio cultural aragonés. Debido a unos desprendimientos (que algunos indican que fueron por filtraciones del canal), el trazado y la toma de la acequia en la zona de la Fonseca se destruyó y por entonces fue imposible de recuperar.

De repente la acequia renace y resuenan los versos de Machado: Di: ¿por qué acequia escondida, agua, vienes hasta mí, manantial de nueva vida en donde nunca bebí?
La Acequia del Diablo, por la zona de los desprendimientos definitivos.
Rincones en la Fonseca con agua procedente del canal de la presa, que desaparecerán si se decide demolerla.

Sin embargo, a pesar de que esos desprendimientos parecían poner el punto final a la acequia del Diablo como canal de regadío…siempre queda el ingenio y el compromiso de unos pocos. Se le solicitó a la concesionaria si se podía usar el aliviadero del canal poco antes de los tubos de la Central Hidroeléctrica de San Agustín como un nuevo reinicio de la toma de la regadera o Acequia del Diablo. La concesionaria aceptó mientras la presa funcionase. Y así se inicia una obra que hoy en día, y a ojos de cualquiera que sepa lo que son los trabajos verticales, se antoja como una obra increíble.

Sí. Increíble porque la hicieron unos vecinos voluntarios de los barrios de Olba en una zona abruptísima. Adolfo, de Olba, nos recuerda los nombres de los que se acuerda de estos «héroes», ojalá ya no tan anónimos: Esmeraldo, Martín, Eusebio y su padre Manuel Tormento, Victoriano y su hijo Jaime, José Manuel Salvador ‘El Amarillo’, Ismael y el mismo Adolfo.

Desde este aliviadero decidieron retomar la toma de la acequia.
Vista frontal del aliviadero: de la pequeña poza de piedra y cemento que ven en la parte media inferior sale la nueva acequia del Diablo.
El lugar no es apto para personas con vértigo. Es inexplicable, si no es por entrega y esfuerzo, cómo pudieron con tan pocos recursos y sin ser especialistas en trabajo vertical, lanzar toda esa toma por la canal hasta la loma inferior de Casa Bolea.

Este trabajo ha perdurado unos 30 años. Y ha permitido que durante esos años todos los que vivimos en La Verdeja, Los Giles, Casa Bolea, entre otros, tengamos riego para nuestros cultivos y protección contra los conatos de incendios que tanto tememos en este valle.

Todo esto puede desaparecer en un golpe de firma. La firma que opte por la demolición de la pequeña presa de los Toranes.

Hágamos que lo colectivo cuente, por el esfuerzo de los mayores que ya no están y por el futuro de los hijos que crecen aquí. Que podamos prosperar en un valle que obtenga inversión en innovación y tradición sostenible y buscar la suma –que no la resta– del río Mijares, del regadío, del patrimonio, y del equilibrio de la flora y fauna.

Nota: algunas asociaciones a favor de la demolición de la presa consideran que es nula la base de nuestra afectación porque según ellos «la actual toma de la regadera no es la Acequia del Diablo». Este argumento es falaz. Ciertamente el trazado ha cambiado, pero por necesidad, y sigue en los Estrechos y su finalidad es la misma, y todo aquel que conoce la actual toma sabe que es la Acequia del Diablo. Por el mismo motivo, no se podría llamar al Teatro de Sagunto «Teatro Romano de Sagunto» porque más allá de sus orígenes, le queda poco de romano. O a Roma no llamarle Roma porque la Roma original ha cambiado su trazado, su tamaño y hasta su idioma.

4 comentarios sobre «Con tus propios ojos: Un paseo desde Toranes a la toma actual de la Acequia del Diablo»

  1. Estoy de acuerdo con la posición y los argumentos de este artículo.
    Es enriquecedor y además necesario en una democracia consolidada escuchar las razones de las partes y llegar a un acuerdo donde el futuro medioambiental y social sea deseable y viable.
    La razón no es patrimonio más que de si misma.
    Y las acequias pueden ser una fuente de trabajo estable»verde»para mantenerlas.,enseñarlas y rodearlas de sendas con alto valor paisajístico y medioambiental.

    1. Muchísimas gracias por tus palabras de apoyo. Ojalá entendamos que el equilibrio no puede romperse sólo destruyendo. Antes de quemar una casa, como dijo Osho, lo inteligente sería que trabajaras en hacerte otra en la que estar cuando vayas a quedarte sin la que quemas. Revolución sin creación es sólo destrucción.

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