Entrevista al Alcalde de Olba: ¿Qué solución es viable para mantener el regadío por acequias?

A raíz del comunicado emitido por la Comunidad de Regantes del Mijares de Olba (que puedes consultar aquí) sobre las posibles soluciones que se están comentando sin propuesta técnica o viabilidad, decidimos enviar estas preguntas al alcalde Federico Martín, como presidente de esta comunidad de regadío. Éstas son las respuestas.

Acequias Vivas (AV): ¿Qué acequias y riegos desaparecen exactamente si se derriba la presa?

Primero y lo más importante desaparecería el riego tal como lo conocemos, es decir, con el agua corriendo de forma continua, serpenteando a través de nuestro paisaje, filtrando y creando ese ecosistema húmedo verde y lleno de vida que tenemos (como la Fuente del Hocino y otras más que se secarán), ese agua cruzando nuestros barrios y aportando agua a nuestros lavaderos. Dicho esto como introducción, de forma directa desaparecerían la acequia Fonseca y la acequia Pozo Lance por tomar directamente del canal y de forma indirecta por estar por debajo de la presa de los Toranes, la Acequia del Diablo, ya que no existiría ninguna solución técnica viable para salvaguardar esas premisas (la más importante: la continuidad del agua) . La única solución pasaría por volver a rehacer todo su trazado a su estado inicial, incluido la zona del derrumbe y reconstruir el azud de toma en el río. Eso implica restaurar unos 2,9km de acequia más su toma, lo que lo hace totalmente inviable económicamente para nuestra comunidad de regantes, por su coste de reconstrucción y por su mantenimiento, que requiere personal dedicado a ello.

Federico Martín.

(AV): ¿Por qué depende de la presa de los Toranes la actual toma de la regadera conocida como «Acequia del Diablo»?

Debido al derrumbe que destruyó parte de la acequia, se encuentran actualmente abandonados los 2,9km de acequia aguas arriba y el azud de conexión en el río. Hablar de repararla en condiciones de uso significa rehacer una acequia con inversiones superiores a los 400.000€. Siendo realistas, salvo que viniera una administración que lo pagara y lo mantuviera, nos hace depender de la toma del canal. Esta toma del canal nos ha permitido no depender de esos 2.9km, tanto de su construcción como de su mantenimiento. Si se piensa en subvenciones -tal y como están planteadas en la actualidad-, me gustaría recordar que éstas nunca son al 100% y, de todas formas, aunque fueran al 40%, 60%, o x% deberíamos de adelantar ese dinero para la ejecución de la obra, y no lo tenemos.

Federico Martín

(AV): Algunos partidarios de la demolición en medios de comunicación hablan de posibles soluciones por debajo de los 100.000 euros ¿se pueden consultar? ¿dónde están?

No existe ninguna solución seria y viable presentada, porque todas las estimaciones reales para esas longitudes son por encima de esos números que dicen. No me sirven mangueras, ni pozos de bombeo con balsas donde luego hay que establecer turnos de riego y rehacer todas las acequias para evitar pérdidas, ya que si no, nunca el agua llegaría hasta el lugar de consumo. Hablo de soluciones acordes con nuestro entorno y eso pasa por acequias de sección abierta con caudal constante y por gravedad, que por cierto, a pesar de ser sostenibles, no reciben ayudas, porque los planes nacionales de regadío sólo contemplan modernizaciones del regadío a base de tuberías de PVC. Todo lo demás, son habladurías y propuestas inviables que solo llevan a la confusión, algo que no nos podemos permitir. Estamos en un momento crucial.

Federico Martín

(AV): ¿Qué tiene, por tanto, que cumplir ahora mismo una solución para ser calificada como viable?

Debe de ser posible económicamente de ejecutar, debe de satisfacer las necesidades de los vecinos, sobre todo de los regantes y debe ser fácil y económica de mantener año tras año. Si no es así, será una inversión que se dejará perder, además de no ser válida en pocos años y se habrá invertido un dinero para nada. La solución debe de perdurar en el tiempo y si es posible adaptándose a los recursos que disponemos. ¿Para qué queremos un Ferrari si luego no podemos ir a más de 40 o viceversa?

Federico Martín

(AV): ¿Cuál sería la propuesta de la Comunidad de Regantes?

Lo primero que hay que conocer es el escenario real en el que nos encontramos; conocer el entorno (que no se conoce desde un despacho u otra provincia) y la situación actual de la comunidad de regantes – que es la misma que tienen otras comunidades de zonas media/alta montaña de pequeños regadíos de España: nos mantenemos a duras penas con gran sacrificio. Ruego a los implicados puedan entender y escuchar los beneficios que puede aportar y no cerrarse en banda a querer eliminar una pequeña presa aún en funcionamiento solo por el hecho de poner una cruz de «logro personal o de una asociación» en el mapa de España y dejar al valle sin regadío y sin protección. Pido también que no se hable desde los despachos sin haber hecho ni una sola pregunta de qué opinamos los vecinos de la Comarca. Teniendo en cuenta todo esto, conociendo como conocemos el terreno y su mantenimiento año tras año de limpieza y conservación, la mejor solución es seguir con el aprovechamiento hidroeléctrico, al fin y al cabo es energía limpia y necesaria, además la presa:

– Proporciona agua en un lugar estratégico que por nuestra abrupta orografía es esencial para los helicópteros tan necesarios para la extinción de incendios

– Crea una zona de recreo natural, integrada en su entorno,  formando un gran lago, con humedales y fauna que invitan a pasear y relajarte mientras disfrutas de su paisaje

– Sus rincones y zonas con agua crean corredores verdes que atraen fauna. Es una atracción que gusta al turismo, tan necesario para el desarrollo de la zona

– Y por supuesto mantiene esa gran riqueza que es el regadío, un patrimonio cultural hidrológico que consigue que se creen esos mosaicos de cultivos que impiden que el monte gane al campo y cree un cortafuegos natural importante en caso de incendios.

Por lo tanto, la solución que proponemos pasa por mantener el aprovechamiento hidroeléctrico, arreglar la toma en el canal asegurando sus condiciones de seguridad -que actualmente es verdad que están un poco en precario- e invertir en mantener y conservar sus acequias para que no se pierdan y no crearnos castillos en el aire con soluciones inviables para nosotros, mientras los demás, desde sus ciudades, pondrán una chincheta en el mapa olvidándose rápidamente de nuestros intereses y marcando nuestro futuro, para siempre.

Federico Martín

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Nuestras acequias están en peligro de desaparición.

Parte del entramado de 60 kilómetros de acequias por el valle del Mijares a su paso por Olba (Teruel) y que discurre por uno de los enclaves naturales mejor conservados de la provincia está en peligro de desaparición. Las tomas de agua de algunas de ellas, como la histórica y resucitada Acequia Del Diablo, dependen de una pequeña presa en Albentosa cuya concesión ha caducado y está en expediente de demolición, en manos del Consejo de Estado.

2 comentarios sobre «Entrevista al Alcalde de Olba: ¿Qué solución es viable para mantener el regadío por acequias?»

  1. Mantener una infraestructura de medio hectómetro de agua para soportar una concesión de 2litros por segundo. No se sostiene, esa opción no es viable, habrá que buscar otra y desde luego si cualquier adaptación o cualquier incomodidad no es aceptable se acabará la acequia del diablo. Centrar la causa en la medalla de una organización y desatender todos los informes técnicos y medioambientales es populismo del peor y si esa es la forma en que se pretende defender la acequia, estamos listos.

    1. Hola Juan
      Gracias por leer y comentar.
      Hemos enviado tu comentario al alcalde y presidente de la comunidad de regantes, entrevistado en este artículo que comentas y nos remite que: «La presa se mantiene por su propia utilidad energética, per se. Y se puede mejorar su rendimiento así como su comportamiento medioambiental, algo que también se recoge en el expediente técnico que maneja el Consejo de Estado. Tener en cuenta la comunidad afectada no es populismo, es o debería ser el deber del analista y de los implicados en la toma de decisiones. Al menos en un país democrático.»
      Desde acequiasvivas al menos agradecemos que tu comentario sea claro: si hay que acabar con las acequias afectadas, da igual, se acaba con ellas, con todo lo que ello pueda suponer de afectación para liberar un tramo de río de unos 4 kilómetros, y lo que pase río abajo, en otras provincias, ya no importa…La actitud de otros partidarios de la demolición -que hablan a los vecinos de soluciones que saben inviables- quizás sí sea algo que podríamos tildar de populismo. Y la realidad es que les trae absolutamente sin cuidado lo que pase, aislando, como siempre, una situación de interconexión en causas no conectadas, lo que generará otros problemas a corto, medio y largo plazo. Pero eso, da igual, porque ¿es populismo?
      Y ¿cuántos de los que votan a favor de demoler la presa tienen agua en sus huertos?
      Saludos

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